EL GETAFE DE BORDALÁS APAGA LAS LUCES DEL BERNABÉU

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Imagen de portada para llamar la atención del lector.

Real Madrid 0-1 Getafe

El Real Madrid de Álvaro Arbeloa vivió ayer una de esas noches donde nada sale y el reloj pesa como el plomo. En un partido correspondiente a la jornada 26, el conjunto blanco se estrelló contra el muro de un Getafe que no solo supo defender, sino que castigó la pasividad local con un zarpazo de Satriano que vale tres puntos de oro.

La gran novedad en el once fue la titularidad de Thiago Pitarch. El canterano entró con ganas de derribar la puerta y a los 12 minutos estuvo a punto de firmar un debut de ensueño. Tras un robo magistral al último hombre de la zaga azulona, puso un balón medido en largo para la carrera de Vinícius. Sin embargo, David Soria, que empezó a vestirse de héroe temprano, le ganó la partida al brasileño en el mano a mano, negándole a Pitarch su primera asistencia en la élite.

Poco después, Arda Güler decidió que el césped era su lienzo. En el minuto 23, el turco firmó la jugada del partido: se internó en el área deshaciéndose de dos defensas con una ruleta de salón y definió con elegancia. Solo otra intervención milagrosa de Soria evitó que el Bernabéu se viniera abajo con lo que habría sido una obra de arte histórica.

Cuando mejor parecía estar el Madrid, llegó el jarro de agua fría. En el minuto 39, un balón dividido quedó muerto en la frontal del área tras un despeje defectuoso. Satriano, sin pensárselo dos veces y sin dejar que el esférico tocara el suelo, conectó un latigazo violento que se coló por la escuadra derecha de Courtois. Un gol de bandera ante el que el guardameta belga nada pudo hacer. 0-1 y al descanso con un Madrid muy gris y sin ideas claras.

La segunda parte no trajo la reacción esperada. El Madrid salió pasivo, errático y carente de la intensidad necesaria para remontar a un Getafe cómodo en su filosofía. Arbeloa buscó soluciones en el banquillo en el 55′ con un triple cambio: Carvajal, Huijsen y Rodrigo (que volvía tras su lesión) entraron por Pitarch, Alaba y Trent Alexander-Arnold.

Sin embargo, el remedio fue peor que la enfermedad: Huijsen vivió una tarde para el olvido, fallando entregas sencillas y rompiendo el ritmo de circulación. La incomprensible salida de Arda Güler en el 69′ por Mastantuono terminó de apagar la luz creativa del equipo, ya que el turco estaba siendo, de largo, el mejor sobre el verde.

El tramo final fue un ejercicio de impotencia blanca. El Getafe, experto en dormir los encuentros, desesperó a un Madrid que no generó ni una ocasión clara en los últimos veinte minutos.

La tensión estalló en el descuento. Mastantuono vio la roja directa en el 90+5′ por protestar airadamente al colegiado, dejando a su equipo con diez en el último suspiro. Casi simultáneamente, el Getafe también perdía a Liso por una doble amarilla tras una falta táctica.

Un partido plano de los locales que deja muchas dudas sobre la gestión de Arbeloa desde el banquillo y que corona la efectividad de un Getafe que supo leer el guion a la perfección.

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